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¿Qué es una raza de perro potencialmente peligrosa?

Son tres las razones por las que en Colombia se considera a un canino como potencialmente peligroso (PPP):

  1. haber tenido episodios de agresiones a personas o haberle causado la muerte a otros perros.
  2. haber sido adiestrado para el ataque y la defensa.
  3. ser de una de 14 razas fuertes (American Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, Mastín Napolitano, Bull Terrier, Pit Bull Terrier, American Pitbull Terrier, Presa Canario, Rottweiler, Staffordshire Terrier, Tosa Japonés), sus cruces o híbridos.

La Corte Constitucional de Colombia dejó en firme siete artículos que ponen límites y condiciones a la tenencia de las llamadas razas PPP.

La norma de por si desde la entrada en vigencia del nuevo Código de Policía o Ley 1801 de 2016, ya estipulaba algunas que fueron ratificadas en su fallo por el alto tribunal a excepción de una: solo en sitios privados podrán deambular sin restricción, pero con el acompañamiento de su dueño.

De acuerdo al fallo de la Corte Constitucional, con ponencia del Magistrado Alejandro Linares, los PPP no podrán estar en áreas comunes. La decisión se dio luego de los diferentes casos de niños o personas que han sido mordidas por estos animales. Esto significa que los perros podrán transitar en compañía de sus dueños por estas áreas comunes en conjuntos o propiedades horizontales, siempre con su bozal y su traílla.

Lo que no podrán hacer es quedarse allí. Y es que precisamente la Sala Plena de la Corte Constitucional comenzó desde algunos meses a debatir la demanda contra varios artículos de la Ley 1801 de 2016, más conocida como el Nuevo Código de Policía, la cual establecía una lista de las razas de perros ‘potencialmente peligrosos’.

La demanda señalaba que el conjunto de normas, sin ninguna justificación establecía «un trato diferenciado para los dueños de perros catalogados como ‘potencialmente peligrosos’», debido a que la ley estipula que deben asumir “la total responsabilidad por los daños y perjuicios que ocasione” el animal.

Señalaba, asimismo, que los dueños de perros de dichas razas deben garantizar que “este registrado en el censo de caninos potencialmente peligrosos” que se establece en las alcaldías.

La ley también dice que los conjuntos cerrados, urbanizaciones y edificios “con régimen de propiedad horizontal”, podrán determinar la prohibición para la circulación o permanencia de perros de dichas razas, “a solicitud de cualquiera de los copropietarios o residentes” Prohíbe de igual forma la importación y crianza de esos caninos, y autoriza a los municipios a cobrar una tasa por el registro de los perros en el censo de ‘caninos potencialmente peligrosos’.

El Ministerio Publico explicó que “las razas de perros catalogadas como ‘potencialmente peligrosas’ no están enlistadas al azar o por capricho, sino por sus características de tamaño, fuerza y mordida, y por el hecho de estar predispuestos genéricamente a ser más agresivos».

Aunque el alto tribunal tiene varias demandas en estudio respecto del Código de Policía, y no se pronuncia sobre la totalidad de las disposiciones relacionadas con la manutención de perros potencialmente peligrosos, dejó claras ciertas pautas que se deben cumplir.

las pautas que deberán ser acatadas por los propietarios son:

1. El alto tribunal dejó en firme la norma que establece que los propietarios o tenedores de PPP son responsables de los daños y perjuicios que ocasionen a las personas, a los bienes, a las vías y espacios públicos y al medio natural, en general.

El Gobierno deberá reglamentar dice la ley en máximo seis meses lo relacionado con la expedición de las pólizas de responsabilidad civil extracontractual que cubrirán este tipo de contingencias.

2. Los perros considerados como peligrosos deberán ser registrados en un censo que se realizará por las alcaldías; solo de esta manera sus dueños podrán obtener el permiso requerido.

El registro incluirá:
  • nombre del perro.
  • identificación.
  • lugar de ubicación de su propietario.
  • descripción de las características fenotípicas del ejemplar que hagan posible su identificación.
  • el registro de vacunas del canino.
  • certificado de sanidad vigente, expedido por la Secretaría de Salud del municipio.

En este registro se anotarán también las multas o medidas correctivas que tengan lugar, y los incidentes de ataque en que se involucre el animal.

3. Los conjuntos cerrados, urbanizaciones y edificios con régimen de
propiedad horizontal, podrán prohibir la permanencia de perros potencialmente peligrosos, a solicitud de cualquiera de los copropietarios o residentes y por decisión calificada de tres cuartas partes de las asambleas o de las juntas directivas de la copropiedad.

4. Toda compra, venta, traspaso, donación o cualquier cesión del derecho de propiedad, sobre un canino con esta clasificación se anotará en el registro del censo de caninos potencialmente peligrosos.

Si cambia de ciudad, deberá registrarse en el lugar donde se establezca la nueva estancia.

5. La Ley prohíbe la importación de ejemplares caninos de las razas
Staffordshire terrier, American Staffordshire terrier, Bull Terrier, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, o de caninos producto de cruces o híbridos de estas razas, así como el establecimiento de centros de crianza de esta clase de ejemplares caninos.

Se excluye de esta norma los animales que son usados para prestar servicios de vigilancia privada y en labores de seguridad propias de la fuerza pública.

6. Los municipios podrán establecer cobros para el registro en el censo de caninos. También, podrán poner las condiciones por las cuales se
suspenda o cancele el permiso.

7. La corte quitó la restricción frente a dejar deambular a los perros de razas potencialmente peligrosas por lugares privados, sin embargo, mantuvo las restricciones frente a espacio público, como lugares abiertos o medio de transporte público.

8. Las normas establecen restricciones frente a permitir que niños, niñas o adolescentes tengan o transporten ejemplares caninos potencialmente peligrosos.

Tampoco lo podrán hacer personas que tengan limitaciones físicas o sensoriales que les impidan el control del animal.

9. Queda prohibido transportar este tipo de animales en estado de embriaguez o bajo el influjo de sustancias psicoactivas.

10. Se establece multa de $ 98.000 y se sanciona por conductas como no
recoger los excrementos.

11. Se obliga al pago de $ 196.720 por acciones como dejar al perro deambular por el espacio público sin medidas de seguridad efectivas.

12. Multa de $786.880 y se sanciona por conductas como entrenar perros
bravos para agredir personas. En esta última, que es la más alta de las
sanciones, se incluye el ataque a personas que genere lesiones
permanentes.

Si el animal es reincidente se procederá al decomiso y un veterinario determinará el tratamiento a seguir.

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